La gobernadora bonaerense María  Eugenia Vidal y el ex jefe de Gabinete y ex rival electoral Aníbal  Fernández protagonizaron hoy una polémica tras la fuga de tres  prófugos condenados por el triple crimen de General Rodríguez. Durante una conferencia de prensa, Vidal fue consultada por los dichos del ex funcionario y sólo atinó a responder: «Le diría a  Aníbal Fernández que justamente en este caso, se llame a silencio».

Fernández le respondió a la gobernadora después de la conferencia de prensa y en declaraciones a radio Del Plata sostuvo: «Ni loco me voy a llamar a silencio. No tengo nada que ocultar ni nada que me genere ningún tipo de vergüenza. No soy un tipo que haya tenido conocimiento con estos tipos». A su vez, criticó al gobierno bonaerense y consideró que «son  vergonzosos los gestos a los que recurrieron para llegar a la gobernación y vergonzoso lo que están haciendo, gobernando en una  forma amateur superlativa».

Al mediodía, Fernández exigió que Martín y Cristian Lanatta,  así como Víctor Schilacci, «aparezcan vivos», mientras Vidal le  contestó en una conferencia de prensa posterior en La Plata, donde le  pidió que «se llame a silencio». «Más vale que aparezcan vivos y que vuelvan a la cárcel, porque sino los responsables van a ser la Gobernadora y su ministro de Justicia (Cristian Ritondo). Van a tener que responder por la fuga, no se pueden fugar de ahí», apuntó Fernández en declaraciones al  canal de noticias C5N.

Por su parte, el ex jefe de gabinete afirmó que es «imposible que tres personas se escapen por el frente a las dos de la mañana. Esto ha sido hecho desde la puerta del penitenciario para adentro».

Fernández había sido implicado durante la campaña electoral  que lo tuvo como candidato a gobernador por el Frente por la  Victoria por uno de los prófugos, Martín Lanatta, en el hecho por el cual  se los condenó

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