No afloja, en las torres administrativas, la preocupación por el estado de los ascensores. Ayer, tras el episodio ocurrido el pasado miércoles en la torre II, donde una ascensor se precipitó desde el cuarto piso, los reclamos de los trabajadores se hacieron sentir en el edificio ubicado en 12 y 53.

El reclamo común, en conjunto con empleados de la torre I, radica en que se aborden las medidas de seguridad necesarias para garantizar la integridad física del personal, ya que el estado edilicio del edificio, y sobre todo de los ascensores, “no es el ideal”.

Atentos a estas dificultades, los trabajadores temen que “suceda una tragedia” y aseguran que el “90 por ciento de los que trabajamos acá, alguna vez nos quedamos atrapados”.

Para exigir que se solucione analizan tomar medidas de fuerza la semana entrante, como una retención de tareas el martes.

En tanto, se encuentran a la espera de alguna respuesta satisfactoria por parte de la Provincia, ya que aseguran que las licitaciones para el reacondicionamiento de los ascensores “son eternas”.

Desde la Secretaría General de Gobierno de la Provincia, en tanto, sostienen que el proceso para licitar las obras de recambio de los ascensores ya está en marcha, y esperan “llegar a adjudicarlas antes de fin de año”. Según explicaron, por estos días se avanza con un mecanismo para la elaboración del pliego para licitar el reemplazo de los 23 elevadores de ambas torres administrativas, que, reconocen, “se tendrían que haber cambiado hace dos décadas”.

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