Como ocurre habitualmente, el destino que tuvo el dinero de las arcas municipales el año pasado arrancó su ineludible discusión. La rendición de cuentas del ejercicio 2017 pasa por estas horas por su debate más álgido en el Concejo Deliberante, justo cuando la oposición busca rearmarse para dar pelea en 2019 y Cambiemos prioriza su afianzamiento para repetir mandato. Y en este escenario los ojos de los concejales se posaron en las subejecuciones presupuestarias de áreas que creen fundamentales: seguridad, salud, desarrollo social y la infraestructura de las escuelas.

En todas estas secretarías, que instrumentan las políticas que la ciudadanía platense ve como las más urgentes, el envión de las inversiones proyectadas en el presupuesto del año anterior aparece finalmente debilitado por gastos muy inferiores a los esperados. En el caso de la secretaria de Justicia y Seguridad, no había sido contemplada al momento del cierre de la rendición la licitación en trámite para la adquisición de 600 cámaras de seguridad que se instalarán en la vía pública, por 84 millones de pesos provenientes del gobierno nacional. Sin duda la inversión es importante: superará el doble de las cámaras actualmente instaladas, que sólo llegan a las 400, y será la respuesta a un reclamo largamente señalado por parte de los vecinos de todos los barrios. Pero la queja de la oposición es que el trámite administrativo para la adquisición de esta tecnología llevó más de un año y que, como en esta secretaría, el año pasado los retrasos se dieron en todas las áreas.

La semana pasada un diálogo mostró la discusión con claridad durante la exposición de funcionarios del Ejecutivo en la comisión de Hacienda del Concejo: el secretario de Salud del municipio, Germán Niedfeld aseguró que su área, de las que dependen las 48 salas de atención primaria, funciona “perfectamente y sin ningún déficit”. La concejal massista Virginia Rodríguez intervino: “¿Usted dice que el sistema municipal de salud puede sostenerse con la mitad de lo previsto en el presupuesto?”, una pregunta que no encontró respuesta frente a una imputación de 324 millones de pesos y un gasto devengado de 212 millones.

En el caso del Fondo Educativo, el coordinador de gabinete Oscar Negrelli admitió que sólo se ejecutó un 10 por ciento de las obras estipuladas para las escuelas de la Provincia. Y lo adjudicó a los problemas burocráticos que la ejecución de esos fondos tiene y la necesidad de realizar la mayoría de los trabajos durante el receso estival. Con todo, la oposición no se vio convencida de éstos y varios otros retrasos de gestión cuyos mecanismos el intendente, Julio Garro, prevé acelerar en este 2018

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