cristina
En su último acto de campaña en el conurbano bonaerense, Kirchner volvió ayer a marcarle el paso a Daniel : le reclamó firmeza en la toma de decisiones y recordó que todavía había “buitres” revoloteando, en una sutil alusión a las voces que dentro del espacio político del gobernador plantearon en los últimos días acordar cuanto antes con los holdouts.

 

“Hoy estamos en un auto nuevo, subidos a una Argentina que se parece más a una autopista. Vuelan algunos buitres por arriba, pero no importa”, sostuvo la Presidenta desde Rafael Castillo, donde inauguró un nuevo hospital, que bautizó con el nombre de René Favaloro. De paso, dijo que el prestigioso médico “soñaba” con el país que deja el kirchnerismo y anunció que había destinado un préstamo de 147 millones de pesos para su fundación.

 

Por ser la última incursión en suelo bonaerense, el Gobierno ayer le cedió protagonismo a Scioli, que habló momentos antes que Cristina. “Este pueblo de La Matanza tiene la enorme responsabilidad de defender este proyecto”, arengó el gobernador, casi sin voz. Alineado con el discurso kirchnerista, pidió “un voto a favor de la Argentina” y guardó cualquier tipo de reproches a la actual administración, que sí hicieron públicos tanto Blejer como el gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, vocero político del candidato presidencial.

Dueña del mayor caudal electoral de la provincia, La Matanza fue el destino elegido por Cristina Kirchner para cerrar su paso por la campaña, en la que se involucró en el último mes, sobre todo en la provincia de Buenos Aires, para fidelizar su voto propio.

“No me van a ver en un set de televisión. Esto es para anunciarles a los argentinos nuevas conquistas y logros”, planteó Cristina Kirchner desde el arranque de la cadena.

“Hemos tomado decisiones que costaron mucho, con ataques permanentes, agravios y difamaciones. Para conducir la República Argentina se debe saber que cuando se defienden los intereses mayoritarios siempre los pequeños grupos corporativos hacen el camino más duro, pero al final está el reconocimiento eterno en la memoria del pueblo”, planteó, a modo de consejo para quien aspira a sucederla.

La Presidenta hizo una larga analogía entre lo que fueron los 12 años de kirchnerismo y la inauguración del cuarto carril de la avenida General Paz. Dijo que cuando Kirchner asumió, el camino era de ripio y él conducía una carreta, y que ahora terminaba ella su mandato en un auto nuevo transitando por una autopista. “Nadie quiere volver atrás. Queremos más carriles. Hay que ensanchar el pavimento para que cada vez pueda subirse más y más gente”, apuntó. Sin ánimo de despedida, prometió: “No tengan dudas, no va a ser la última vez que esté en La Matanza”.

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