El trágico siniestro se produjo poco antes de las 11 hs. en un momento en que el padre de los nenes, Ernesto Rabaynera, quien minutos antes había llegado de su trabajo, había entrado al baño previo a ir a dormir. La madre de los niños ya había salido rumbo a su trabajo.

En eso, un móvil policial del Comando de Patrullas que rondaba la zona recibió un alerta del 911 y se dirigió enseguida a la finca siniestrada. A su vez, se dio aviso a los bomberos de la localidad.

Al llegar al lugar, el equipo de bomberos se encontró con Rabaynera y un grupo de vecinos intentando sofocar el fuego, en medio de un clima desgarrador, pues el hombre sabía que sus hijos habían quedado atrapados en una de las habitaciones.

La llegada de policías y de médicos del SAME, minutos más tarde, sólo fue para constatar la muerte de los dos menores y para llevar a cabo los procedimientos legales correspondientes.

El fuego ya estaba extinguido, y la casa destrozada. Pero no era nada en comparación con el dolor del padre y la madre de los nenes. Poco a poco fueron acercándose familiares no pudiendo creer lo ocurrido. También llegaron vecinos para expresar su pesar y tratar de contener a la familia ante la desgracia.

En el transcurso de la jornada además se hicieron presentes efectivos de la Policía Científica para establecer las circunstancias en que se desató el fuego.

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