Según un informe de la Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional (Correpi) denunció en los últimos días que se ha registrado un incremento en los casos de “gatillo fácil” y de aumento de muertes en comisarías y cárceles del país.

Esta ONG dedicada al registro de abuso de fuerza de los aparatos de seguridad estatales, apuntó contra la política de seguridad del Gobierno de Mauricio Macri por el “impresionante” resultado de sus registros.

De acuerdo a la organización, hasta el 2015 se registraba un muerto por acción de las fuerzas de seguridad cada 30 horas, pero esa esa cifra aumentó a uno cada 28 horas en 2016. A lo largo de ese año, bajó a uno cada 25 horas y a 23 horas en 2017.

Fuente : Diagonales

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